Dieta scardale sin pescado

Muchas personas desean una dieta scardale sin pescado, pues conocen la efectividad de este método alimenticio inventado en 1978 por el cardiólogo Herman Tamower y su compañero Samm Sinclair Baker.

Es importante indicar que este modelo alimenticio emplea un consumo alto de carnes marinas. Sin embargo, hay mucha gente alérgica a los mariscos. Además, también hay a quienes simplemente no les gusta el sabor del pescado y se niegan a degustar una dieta que incluya platillos con productos del mar.

Lo cierto es que se puede hacer una modificación para lograr una dieta scardale sin pescado; teniendo en claro que se debe sustituir las proteínas de las carnes de mar por otras de origen vegetal o animal, siempre y cuando tengan un escaso contenido de calorías.

Hay que tener en cuenta que la dieta scardale tiene dos fases: una intensiva y otra de mantenimiento. En tal sentido, se plantea sustituir en la etapa intensiva el pescado por alimentos vegetales. Luego, en fase subsiguiente de mantenimiento, se procura consumir carnes blancas, bien sea de pollo o conejo en lugar de mariscos.

Siguiendo la pauta antes indicada, es viable concretar una dieta scardale sin pescado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el ínfimo consumo de proteínas puede ocasionar mareos o molestias si la persona hace mucha actividad física, por lo que se recomienda llevar una rutina muy calmada y prácticamente sedentaria.

Junto a lo antes dicho, también se debe comer únicamente tres veces al día. Cero consumo de alcohol, leche y azúcar. Cocinar y aderezar únicamente con limón y vinagre. Igualmente, se debe comer solamente las cantidades de comida indicadas en la dieta. Por último, en lugar de pescados se comerán lentejas en forma moderada, pechuga de pavo o pechuga de pollo.

Si se sigue la pauta antes dicha, la dieta scardale sin pescado funciona. El único detalle es que se debe tener precaución de no ingerir muchas proteínas de origen vegetal, tales como el pan integral y harinas, pues estos alimentos contienen calorías que desbalancean la dieta y pueden dejarla sin efecto.

Finalmente, resta insistir en que la dieta scardale es intensiva y por tanto bastante agresiva con los niveles de nutrientes en el organismo. Por ello, no debe combinarse con ejercicio, pues el cuerpo resiente la rápida pérdida de peso y la poca ingesta de calorías, siendo necesaria recuperación luego de esta peculiar dieta.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *